En la célebre zarzuela La Verbena de la Paloma, el grotesco personaje del boticario Don Hilarión, mientras dudaba con cuál de las dos guapas chulapas quedarse cantaba aquello de:
Una morena y una rubia,Más de un siglo después, sentado al sol en una concurrida terraza frente a la desembocadura del Tajo algunos siguen dudando si escoger entre el bienestar que produce la rubia o el de la morena...
hijas del pueblo de Madrid,
me dan el opio con tal gracia
que no las puedo resistir.
Caigo en sus brazos ya dormido,
y cuando llego a despertar,
siento un placer inexplicable
y un delicioso bienestar.
Y es que las dos,
!ja, ja, ja, ja!,
se deshacen por verme contento,
!ja, ja, ja, ja!,
esperando que llegue el momento
en que yo decida,
!ja, ja, ja, ja!,
cuál de las dos
me gusta más