Emparentados con las jálbegas malagueñas, los Moliceiros de Aveiro (o Musolheiros, según quien lo diga) esperan en el tranquilo muelle de la ría a que vengan a por ellos para hacerse a la mar desde donde yuntas de bueyes les ayudarán a recolectar los kilos de sardinas que acaban en el plato. Cada uno de estos Moliceiros es una obra de arte, tanto pictórica como poética. Quizá porque toda la ría es una poesía. Para muestra, un sólo lema.




lui — 04-08-2005 10:51:59