No conforme con ofrecer los verdes del campo, los blancos de los almendros en flor, los azules del cielo o los pardos de la tierra y el río, este maravilloso lugar quiso regalar los colores del arco celeste para demostrar que en el paisaje caben todos y que tienen libertad para juntarse como le plazca a cada cual, como las personas. 
ladron de rosas — 03-07-2005 21:28:42