El mar en calma se agita más rápido que mis latidos. Cierro los ojos y le escucho deslizarse hasta la orilla como si buscase el dial en un transistor cansado. Por Levante el sol me calienta la cara y de Poniente una brisa fresca me recuerda la estación del año. Las gaviotas navegan por un cielo traslúcido con el mismo afán con que yo permanezco sentado: descanso.
Bolboreta — 07-04-2005 19:36:38